RECUPERACIÓN DE PINOS
Colin con su capacidad para la enseñanza nos da las claves para la recuperación en la naturaleza de pinos, pero que es posiblemente aplicable a muchas especies tanto de caducifolias como de coníferas.
Antes de leer el articulo creo que no estaría de más volver a decir que lo que tenemos en los montes es un patrimonio común y que deberíamos respetarlo. Solo aquellos árboles condenados a morir o que viven en zonas donde hay una gran abundancia y no dañamos el entorno, podemos recuperarlos. Siempre debemos asegurarnos que las posibilidades de éxito son altas, no hay nada más condenable que sacar una planta del entorno donde vive sabiendo que la condenamos a una muerte segura. Quizás la herramienta más importante para recuperar sea solo una; la responsabilidad
RECUPERACIÓN:
Extrae el mayor cepellón de raíces posible y atadlo firmemente con plástico (las bolsas de basura de tamaño grande son ideales para estos fines) y sujétalo con cinta de embalar, en el pan de raíces debería ir la máxima tierra y raíces alimenticias posibles. Intenta llevarte con el cepellón la flora que crece con él (las malas hierbas y flores no claro). Esta flora forma parte de un ecosistema en donde el pino tiene una función. Pueden contener micorrizas o jugar tener influencia en la asimilación de nutrientes por parte del árbol.
Los microorganismos subterráneos juegan un papel importante en la capacidad de las plantas para sobrevivir a stress de la recuperación. A su vez esos microorganismos pueden depender de las plantas locales para sobrevivir. Simplemente se trata de no romper un ciclo hasta que el pino se haya habituado a su nuevo medio y tenga un sistema radicular también nuevo.
Planta el pino en un contenedor grande usando un suelo muy drenante, en el es más que aconsejable mezclar, envolver el cepellón sería lo más correcto, en musgo esfagnal.
Riega el suelo con todo tu arsenal de productos milagro (ácido húmico, micorrizas ver el articulo acerca de ellas-) pero riégalo bien. El pan de raíces debería estar siempre húmedo, hay que vigilar que no llegue a secarse de todo, desde luego no abonar hasta que las yemas comiencen a brotar. Cubre la tierra con una capa de musgo esfagnal, entre las plantas que crecen del suelo original.
La semisombra ayuda en la recuperación. El colocar varios árboles juntos también. La cercanía entre las ramas ayuda a crear un ambiente templado para las raíces no muy diferente del cual provienen. Rocialos con agua siempre que puedas. Abónalos suavemente al principio, usa harina de pescado (disuelta en agua) como abono foliar al principio -aquí puede ser también interesante el uso de ácido húmico, RootSafe- en una disolución suave, sigue con harina de pescado esta vez en la tierra y pasa a un abono más fuerte, de origen orgánico si es posible, cuando las velas estén abiertas. Coloca el abono en la tierra nueva para forzar el nacimiento de nuevas raíces.
No pinzes las velas durante el primer año. Si el crecimiento es todavía débil el segundo año, pinza solo las velas más fuertes. Desde luego nada de poda o pelado de corteza y tampoco alambrado hasta que el pino este creciendo vigorosamente al menos 3 años.
TRANSPLANTE A RAIZ DESNUDA:
Transplanta a raíz desnuda en el primer transplante. Esto elimina el microambiente subterráneo al que el árbol estaba acostumbrado, por lo que este procedimiento se hará una vez que estemos seguros que el árbol ha producido suficientes nuevas raíces en el suelo nuevo como para mantenerse en el. Esto probablemente signifique que son esas nuevas raíces los que lo alimentan y el viejo suelo solo acoja unas pocas raíces activas creciendo.
Puede suceder dicho suelo esté convertido en una pasta dura alrededor de las raíces. El transplante a raíz desnuda es entonces vital y cuanto antes mejor.
Es preferible a trabajar con un rastrillo de raíces usar palillos de bambú y otras herramientas que no hagan daño a las raíces.
El mayor beneficio de este tipo de transplante es que las características del suelo y su consistencia van a ser uniformes en toda la maceta. Esto nos va a ayudar a un desarrollo homogéneo del cepellón, una tasa de drenaje igual en toda la maceta - que nos va a permitir una mayor precisión en el riego - y poder abonar todos los lados por igual - o puntualmente si lo necesitas.
Usa la misma formula de suelo drenante que antes pero esta vez el musgo esfagnal ya no es tan relevante, porque hay muchas y buenas raíces, de otro modo no estarías transplantando. Guarda un poco del viejo suelo y colócalo cerca de las raíces. Contendrá resto de hifas y microesporas de micorriza que pasarán del viejo suelo al nuevo así como otros microorganismos beneficiosos.
No hay problemas acerca de pasar microorganismos perjudiciales al nuevo suelo, si el árbol estaba sano hasta ahora es que simplemente no los hay.