CICLO DE ABONADO DE CONIFERAS DE UN SOLO CRECIMIENTO ANUAL.
De nuevo es Colin Lewis quién nos da otro consejo de cultivo esta vez para pinos silvestres y en general todas aquellas coniferas que están programadas para tener un solo crecimiento anual y que en ocasiones pueden tener un segundo crecimiento anormal que puede ser inducido a través del pinzado de brotes o poda a principios de verano.
Este único crecimiento puede ser aprovechado por nosotros para lograr tres objetivos claves una vez que hemos conseguido un tamaño satisfactorio de tronco y ramas, es decir, la primera fase del diseño ha acabado.
Ramificación compacta con internudos cortos
Agujas pequeñas y compactas
Abundantes yemas en la madera vieja para retrotraer brotación
¿ Como podemos lograrlo? De una manera que si lo analizas es bastante lógica, invertir el ciclo de abonado.
Deberíamos comenzar en primavera, abonando (no demasiado) con un abono bajo en nitrógeno o libre de el, 0-10-10 de Bonsai Mart por ejemplo. Esto mantendrá el vigor de las nuevas yemas al mínimo. Las agujas serán más cortas y las distancias entre las nuevas agujas también. Esta ausencia de nitrógeno fuerza a este crecimiento menos vigoroso, ya que la misión de dicho elemento es justamente el producir crecimiento de las yemas nuevas entre otras funciones. El árbol no sufre pues solo tiene carencia de un elemento mientras de los otros 2 tiene de sobra
Cuando las velas pierden su funda con aspecto de papel que las envuelve y las agujas se preparen para abrirse, se debería comenzar a usar un abono con más nitrógeno pero asegurándose que la cantidad de nitrógeno no es mayor que la de fosforo o de potasio, Biogold o harinas de pescado cumplen estos requisitos. Se debería mantener este abonado hasta una semana o dos antes del pinzado de las velas, esta operación asegura que el vigor del árbol ha aumentado en el momento del pinzado y nuevas yemas se formarán en los puntos de pinzado. Si el árbol es particularmente vigoroso se debería seguir con el régimen de abonado bajo en nitrógeno durante el pinzado.
Tan pronto como las agujas hayan alcanzado su máximo desarrollo - durante el tiempo de desarrollo de las agujas debemos además llevar a cabo un riego mínimo, lo justo para que el árbol sobreviva, poniéndolos incluso bajo cubierto en el caso de lluvias. Si vemos un parón total del crecimiento lo reanimaremos con un par de riegos durante un día hasta que el desarrollo comience de nuevo hecho que normalmente percibiremos por el grado de apertura de las agujas respecto al punto de salida y por el cambio de color, de nuevo aumentaremos el nivel de nitrógeno en el abonado. El árbol se verá forzado a producir más crecimiento vegetativo pero ya ha tenido su desarrollo anual y no puede, esta energía sobrante producida por el aumento de nitrógeno el árbol la va a emplear en nuevas y abundantes yemas listas para la nueva primavera, cuanto mayor sea la cantidad de nitrógeno en la fómula mayor será el efecto. Incluso ahora alguna yema invernal que no ha abierto puede hacerlo, pero no se desarrollará demasiado cuidándola (luz, aire y cuidadoso pinzado del crecimiento que tiene alrededor) podremos tener las base de nuevas futuras ramas.
Si el árbol además genera una segunda brotación lo podremos tomar como un premio a nuestros esfuerzos.