Aplicar un abono libre de nitrógeno desde mediados de Agosto hasta la caída de la hoja (en las especies caducifolias claro, en las coníferas y siempreverdes hasta que pare su actividad), en la mayoría de las especies, ayudará a las raíces y brotes a endurecerse de cara al próximo invierno. El mover las macetas a una situación más fria a finales de verano retardará el crecimiento de las raíces jovenes más débiles y más susceptibles de daño durante el invierno.
Un caso especial en este tema son los Pinos, estos arboles cuando se usan como Bonsai están constantemente sufriendo un proceso de desarrollo produciendo yemas en madera vieja para reemplazar los brotes que han crecido demasiado -. También como la mayoría de las especies solo tienen un crecimiento anual. Existe en Bonsai además la necesidad de reducir la longitud de las agujas para crear y mantener un aspecto adecuado. Estos tres factores nos indican que el régimen de abonado de los pinos debe ser inverso al de las otras especies.
Se debería comenzar con un abonado libre de nitrógeno . Esto retardará el crecimiento de los nuevos brotes si dañar la salud del árbol. Serán más compactos y sus agujas serán más cortas (ayudado el proceso por una reducción controlada del agua). Una vez que las agujas se han endurecido y se ha comenzado el riego habitual, se abonará con un abono con alto contenido en nitrógeno durante todo el verano hasta comienzos del otoño. Esto forzará al árbol a crecer, pero como por naturaleza esta programado para un ciclo de crecimiento por año esta energía se destinará a producir fuertes yemas de brotes para el próximo año. Se debería acabar de nuevo con un abonado libre de nitrógeno hasta Noviembre para ayudar a las raíces de cara a la próxima primavera.
(Información Obtenida de la web de Colin Lewis, vete a nuestra página de links para acceder a ella)